Viene de:
post19381.html#p19381Tenía un par de horas que habían bajado del bote que los había llevado hasta ahí y la lluvia arreciaba contra el cuerpo de aquellos dos jóvenes, ambos shinobis pero uno sin saber que el otro era un veterano de la aldea aliada, oculta entre la neblina. Havock con sus harapos vestidos, calzado viejo, pantalones cortos y ropas mal olientes, caminaba mientras que sus lacios cabellos caían sobre su rostro. Sería un viaje interesante, haciendo escala en algunos países y con ansias de conocer otros. —
Venga Seiji, no te atrases.. no se verá bien que un vagabundo como yo valla delante tuyo. — Dijo el joven con ese tono inusual en su voz, normalmente no hablaba de esa manera; mucho menos se veía así. A pesar de ser un viaje meramente turístico y para conocer, el joven venía atento y lo más alerta a posibles hostilidades. Sus armas venían bien escondidas entre sus harapos y estaba preparado para todo.
Havock sacudió un momento su cabeza de un lado a otro, dejando sus sus largos y lacios cabellos negros de moviesen con dificultad debido al peso que habían ganado por la fuerte lluvia que caía en ese momento, tenía rato que la lluvia caía sobre sus cabezas. —
Dime Seiji, ¿donde te criaste; perteneces a algún clan o algo similar?, se algunas cosas sobre los ninjas.. Conozco a uno muy hábil.. — Dijo Havock mientras avanzaba.
—
¿Querías venir a este lugar por algo en particular o sencillamente veníamos solo por pasar?. Yo pensaba visitar los alrededores del país de los remolinos.. si quieres podemos descansar un poco aquí o podemos continuar hacía el país de los osos o inclusive visitar la capital del país del fuego. — Dijo el Orochi tras haber esperado que el joven Seiji le alcanzase.
..Creo que será mejor que valla uno más en el grupo, así evitaremos problemas con cuestiones de que nos quieran asaltar o hacer cosas similares. Supongo que tendré que hablar con Seiji.. — Pensó el Orochi mientras seguía y luego voltearía a ver a Seiji. —
Cuando lleguemos al país del fuego tengo algo que decirte.. — Dijo después de un buen rato de mantenerse en silencio bajo la lluvia.