— Yo también tengo un mal presentimiento de toda esta misión... — dijo a modo de respuesta a la chica de cabellos rubios, soltando un suspiro leve y llevandose las manos a la nuca mientras caminaba a su lado. — Y lo que más me preocupa es cuando lleguemos al país de la muerte... — susurró en un tono que obviamente ella no llegaría a escuchar, tampoco quería que ella se enterara de todos los problemas que tuvo en aquel lugar, pero de todas formas, ahora dependía más bien del destino, y de qué habría pasado con aquel maldito demonio que mató a los padres de Khima, llamado Drámor, el ser que dejó la marca de la muerte en la mejilla; El calor era bastante notorio, aparte de que ahora parecía ser que deberían cruzar una especie de río, el cual estaba bastante profundo aparentemente por su mitad. Hana dijo algo como que no le importaba en absoluto que él no lo hiciera, pero ella iba a cruzar por este tranquilamente, ya que debían llegar al otro lado para poder continuar con sus misiones. Si, quizás era mala idea hacer eso ya que las armas se oxidarían todas, pero entonces fue cuando la chica ya se metió en el agua, perdiendose de su mirar cuando se sumergió por completo.
Khima suspiró por completo, y divisó no a lo lejos, en una parte más elevada del río, un 'camino' de rocas que cruzaba de lado a lado, seguramente una mini-cascada, en la cual se habían atascado varias rocas al paso del tiempo, de los años, hasta que apareció esa formación rocosa acemejando un puente natural.
Khima lentamente tomó las pertenencias de la pelirrubia, algunas de las que había dejado de ese lado del río, y entonces comenzó a correr hacia aquellas rocas en la parte superior del afluyente. Saltó con agilidad las rocas, aunque casi se caía por resbalarse a lo mojadas que estaban las pierdas. — Agh carajo, que complicado es esto. — decía arrugando un poco el entrecejo, para luego haber llegado al otro extremo del río, con solamente los pies mojados y un poco del pantalón.
Luego de que terminó de sacudirse un poco el exceso de agua que había quedado dentro de las sandalias, y entonces sostuvo mejor las cosas que había tenido de Hana, y se dirigió hasta la otra orilla, donde ella ahora ya se encontraba saliendo del agua. Cuando se puso al lado de ella, soltó una pequeña risa socarrona, mientras agitaba un poco su cabellera, la cual estaba un poco más crecida de lo normal, obviamente fue por el paso del tiempo que su pelo había llegado ahora casi a la altura de la mitad del cuello o un poco más, y además ya no estaba tan 'parado' como antes. — ¿Te gustó mojarte? ... seguramente te hizo mejor, aunque me sentí Mula de carga, que te traje todo lo tuyo... — rió levemente, guiñandole un ojo y dejando sus pertenencias a un lado, en el cesped. — Parece que este lugar es bastante pacífico, anotaré información sobre temperatura y situación de hostilidad 'neutral' en este lugar... — agregó a la charla el peliblanco, para luego sacar de su mochila que cargaba en un costado, una lista pequeña donde estaban los países, y empezó a recopilar toda aquella información necesaria del país. No había querido parecer un cobarde o un bueno para nada, pero prefería ayudar en lo que más pudiera a su compañera...